Este año 2008 escogemos un destino poco habitual entre los turistas españoles que recorren Europa. Polonia. Si bien son relativamente frecuentes las combinaciones de viajes organizados que llevan desde Praga, Budapest o Viena hasta Cracovia, las que se adentran en otras ciudades o entornos polacos son raras. Tampoco son muchos los viajeros que por libre recorren el país.
Sin embargo, el país no deja de ser interesante. Con sus casi 40 millones de habitantes, puede estar llamado a ser un actor importante en la Unión Europea. Ya lo está siendo, aunque no siempre de la forma más constructiva.
El regusto que deja es extraño. En algunos aspectos da la impresión de que lleva sus buenos 25 años de retraso con respecto a España. Pero las formas y las maneras de muchas de sus gentes parecen muy integradas en la época que estamos, mientras que la omnipresente Iglesia Católica te retrotrae a un pasado que, para mí, siempre me resulta más oscuro. En cualquier caso, esto es lo que hay. Espero que os guste el reportaje, previamente publicado en mi Cuaderno de Ruta.
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